“Entre viejas cartas mis recuerdos
estaba guardando. Te busqué en mi pasado y vagamente tu apellido he recordado,
tu rostro se hace borroso, pero aún en mis sueños puedo reconocer tu silueta.
¿Dónde estás, y por qué te estoy olvidando? ¿Será que la soledad está
consumiendo lo único que quiero recordar?... Es cierto, hace mucho que te
marchaste.
Hace unas semanas en mis sueños te ví
corriendo, sabía que me buscabas y en pequeños espacios te detenías a observar
el panorama, al no encontrar nada y seguiste tu camino. Bajo la luz de un faro,
mi figura te estaba esperando, sin poder mover mi cuerpo, tu nombre estuve
gritando. Te perdiste en la oscuridad y el ruido de tus pasos se fue
desvaneciendo.
Poco a poco esos sueños fueron
cambiando, sin embargo, tu presencia sigue aquí, el olor a tu perfume está
impregnado en mi habitación. Las flores que alguna vez me obsequiaste están en
un libro, secas y sin perder su aroma. Tengo cada regalo, hasta unas hojas del
parque en donde solíamos caminar por las tardes. Que buena época tuvimos
juntos.
Encontré a tu viejo amor de primavera,
está muy cambiada, tiene el cabello largo y teñido de color miel. Esos ojos que
adorabas aún tienen su encanto. Al parecer no tiene a nadie, creo que tampoco
logra olvidarte. También ella te ha escrito y tuve el cinismo de leer las
letras que ella con tanto cariño escribió para ti. Es una aficionada, no tiene
la delicadeza para trazarte en el arte de la escritura, no se detiene a leer lo
que sus manos y el poco potencial de escribir han hecho; lanza sus ideas y se trasforma
en un cliché. Sé que no te gusta que sea muy crítica con ella, pero ¿Qué
esperabas? Me pidió una opinión, fui tan sensata que rompí sus cartas. Quiere
ir a buscarte, iba por el camino equivocado, le di una pequeña ayuda para que
veas todo el amor que aún te tengo que dejo que ella se encuentre contigo.
El guardia del cementerio me aseguró
que ambos cuerpos pueden estar juntos, llevé unas flores para adornar el
momento. Tienen tanto en común, que al igual que tú, Adeline también me dedicó
su último suspiro.”