“Nunca
creí estar completa con alguien. Siempre fui una persona que nunca lograba
encajar en algún sitio, incluso durante mis años de estudio jamás logré
sentirme parte de algo y familia era menos la posibilidad de sentirme de esa
manera.
Y a pesar
que las personas vean en mi a alguien tan social, créanlo que no lo era; a
pesar de ello decidía constantemente cambiar de ambiente para saber dónde era
mi lugar correcto, en todas fallaba y hasta que llegué a mi límite decidí no
intentar más y solo vivir lo que tenía que vivir.
Durante
mi adolescencia era muy tonta para el amor, o quizá lo suficientemente madura
para que todos salieran huyendo de mi. Quizá me tomaba muy en serio todo y
cuando mis ojos se fijaban en alguien que parecía cumplir el perfil adecuado,
terminaba decepcionada porque yo no cumplía en ningún término el perfil de
ellos.
Así
pasaron los años y tenía mayores problemas como para buscar a alguien con quien
sentirme feliz, ya no parecía tan importante, aunque francamente quería ser
amaba con sinceridad, así como yo podía amar.
Él
apareció en el 2013, como un amigo que siempre escuchaba pero que también yo
podía escucharle, me contaba de su vida y de la mala suerte que le perseguía
pero aun así siempre podía sacar un buen chiste de todo, tenía una gracia que
me cautivaba. Pasó el tiempo y en 2015 nos vimos con otros ojos... Puedo decir
que realmente me enamoré, y a la fecha sigo estando enamorada.
Y es que
él tiene una mirada dulce, me sonríe y cierra los ojos, es ahí cuando me entran
las ganas de darle un beso a esos labios que quiero solo para mí.
2019 y
seguimos juntos, el camino no ha sido fácil, yo no se lo he puesto fácil... Han
pasado tantas cosas que algunas aun me generan dolor pero trato de hacer mi
mayor esfuerzo para que todo resulte, y es que siempre voy a afirmar que no me
puedo ver con nadie más que no sea él... Es ideal y espero serlo para él.
Antes
escribía para mí, pero ahora me gusta escribir para él, que lea todo lo que ha
salido de mi cabeza y aunque se asuste un poco, es agradable saber que siempre
se quedará para escuchar y leer lo que sale de mi.
Él
también escribe... Y no tienen idea de lo increíble que lo hace, tiene mucha
creatividad para formar buenas historias, crea el ambiente perfecto y logra
transportar al lector a la época que él quiere. Me gusta leerle...
Pero
cuando escribe sobre mi, sobre él, sobre nosotros y su alrededor... Me roba más
el corazón, y me conmueve tanto que no puedo controlar las lágrimas. Soy tan
sensible con ello y él lo sabe. Sabe que para mí el mejor regalo es cuando me
escribe...
Por
primera vez en mi vida me siento completa, aún con todos los problemas que me
persiguen y los miedos que tengo atados, me siento dichosa y afortunada... Solo
quiero pasar mis días con él. Cursi y
todo lo que ustedes quieran, pero pocos tenemos esa dicha de estar con la
persona que tiene nuestro corazón completo.
Gran
parte de diciembre ha sido cálido pero el frío nos ha vuelto a saludar. Quiero
que el año acabe. Ha sido una odisea completa.
Pero a
pesar de ello, me siento tranquila, me siento segura, me siento bien... Y todo
porque sé que lo tengo a él.
Hubo un
tiempo que estuvimos separados, y créanme que si no han conocido lo que es el
infierno, este es el escenario perfecto para comparar, porque te quemas desde
adentro lenta pero muy lentamente, hasta sentir morir pero nunca mueres. No
quiero volver a sentir eso. Por ello, hago todo lo que esté a mi alcance para
no volver ahí... Me he vuelto un tanto más determinada que antes.
Y aunque
me haya vuelto más fría y dura con
ciertas cosas, sigo teniendo un corazón... Aunque solo sea para él.
Hay cosas
que mantienen esa conexión que nos identifica, el dormir juntos es una de
ellas. Ese silencio que parece una burbuja entre nosotros, y nos tenemos uno al
otro. Me encanta contemplarlo, aun en la oscuridad, me basta con sentir su
rostro con mis manos para saber sus expresiones, saber cuándo sonríe y me dice
<<te amo>> en susurros. Últimamente las lágrimas son difíciles de
controlar, pero no son de tristeza... Es solo que aún no puedo creer que él
esté ahí, conmigo y abrazando a este desorden de mujer que soy. Siempre le diré
lo dichosa que me hace sentir y la felicidad que me causa; y quizá por ello los
celos se estaban haciendo notar últimamente, ese pequeño miedo de que alguien
le haga sentir o le ofrezca mejores cosas de las que yo podría darle...
Francamente eso me mataría, sin embargo, para no caer en ese cuento, vuelvo a
leer lo que ha escrito para mí y siento en esas letras tranquilidad, me vuelven
a decir que está conmigo y no se piensa ir porque soy quien le hace sentir
vivo.
El año ha
dejado cicatrices, y todas para mejor. Aún hay muchas cosas que hacer, muchos
problemas que enfrentar; y aunque me estanque en algún vacío, tengo la certeza
que él estará ahí y yo para él.
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Hablando sola.
Feliz
2020.