domingo, 29 de diciembre de 2019

Plenitud


“Nunca creí estar completa con alguien. Siempre fui una persona que nunca lograba encajar en algún sitio, incluso durante mis años de estudio jamás logré sentirme parte de algo y familia era menos la posibilidad de sentirme de esa manera.
Y a pesar que las personas vean en mi a alguien tan social, créanlo que no lo era; a pesar de ello decidía constantemente cambiar de ambiente para saber dónde era mi lugar correcto, en todas fallaba y hasta que llegué a mi límite decidí no intentar más y solo vivir lo que tenía que vivir.

Durante mi adolescencia era muy tonta para el amor, o quizá lo suficientemente madura para que todos salieran huyendo de mi. Quizá me tomaba muy en serio todo y cuando mis ojos se fijaban en alguien que parecía cumplir el perfil adecuado, terminaba decepcionada porque yo no cumplía en ningún término el perfil de ellos.
Así pasaron los años y tenía mayores problemas como para buscar a alguien con quien sentirme feliz, ya no parecía tan importante, aunque francamente quería ser amaba con sinceridad, así como yo podía amar.

Él apareció en el 2013, como un amigo que siempre escuchaba pero que también yo podía escucharle, me contaba de su vida y de la mala suerte que le perseguía pero aun así siempre podía sacar un buen chiste de todo, tenía una gracia que me cautivaba. Pasó el tiempo y en 2015 nos vimos con otros ojos... Puedo decir que realmente me enamoré, y a la fecha sigo estando enamorada.
Y es que él tiene una mirada dulce, me sonríe y cierra los ojos, es ahí cuando me entran las ganas de darle un beso a esos labios que quiero solo para mí.
2019 y seguimos juntos, el camino no ha sido fácil, yo no se lo he puesto fácil... Han pasado tantas cosas que algunas aun me generan dolor pero trato de hacer mi mayor esfuerzo para que todo resulte, y es que siempre voy a afirmar que no me puedo ver con nadie más que no sea él... Es ideal y espero serlo para él.

Antes escribía para mí, pero ahora me gusta escribir para él, que lea todo lo que ha salido de mi cabeza y aunque se asuste un poco, es agradable saber que siempre se quedará para escuchar y leer lo que sale de mi.

Él también escribe... Y no tienen idea de lo increíble que lo hace, tiene mucha creatividad para formar buenas historias, crea el ambiente perfecto y logra transportar al lector a la época que él quiere. Me gusta leerle...
Pero cuando escribe sobre mi, sobre él, sobre nosotros y su alrededor... Me roba más el corazón, y me conmueve tanto que no puedo controlar las lágrimas. Soy tan sensible con ello y él lo sabe. Sabe que para mí el mejor regalo es cuando me escribe...
Por primera vez en mi vida me siento completa, aún con todos los problemas que me persiguen y los miedos que tengo atados, me siento dichosa y afortunada... Solo quiero pasar mis días con él. Cursi y todo lo que ustedes quieran, pero pocos tenemos esa dicha de estar con la persona que tiene nuestro corazón completo.
Gran parte de diciembre ha sido cálido pero el frío nos ha vuelto a saludar. Quiero que el año acabe. Ha sido una odisea completa.
Pero a pesar de ello, me siento tranquila, me siento segura, me siento bien... Y todo porque sé que lo tengo a él.

Hubo un tiempo que estuvimos separados, y créanme que si no han conocido lo que es el infierno, este es el escenario perfecto para comparar, porque te quemas desde adentro lenta pero muy lentamente, hasta sentir morir pero nunca mueres. No quiero volver a sentir eso. Por ello, hago todo lo que esté a mi alcance para no volver ahí... Me he vuelto un tanto más determinada que antes.
Y aunque me haya vuelto más fría  y dura con ciertas cosas, sigo teniendo un corazón... Aunque solo sea para él.

Hay cosas que mantienen esa conexión que nos identifica, el dormir juntos es una de ellas. Ese silencio que parece una burbuja entre nosotros, y nos tenemos uno al otro. Me encanta contemplarlo, aun en la oscuridad, me basta con sentir su rostro con mis manos para saber sus expresiones, saber cuándo sonríe y me dice <<te amo>> en susurros. Últimamente las lágrimas son difíciles de controlar, pero no son de tristeza... Es solo que aún no puedo creer que él esté ahí, conmigo y abrazando a este desorden de mujer que soy. Siempre le diré lo dichosa que me hace sentir y la felicidad que me causa; y quizá por ello los celos se estaban haciendo notar últimamente, ese pequeño miedo de que alguien le haga sentir o le ofrezca mejores cosas de las que yo podría darle... Francamente eso me mataría, sin embargo, para no caer en ese cuento, vuelvo a leer lo que ha escrito para mí y siento en esas letras tranquilidad, me vuelven a decir que está conmigo y no se piensa ir porque soy quien le hace sentir vivo.

El año ha dejado cicatrices, y todas para mejor. Aún hay muchas cosas que hacer, muchos problemas que enfrentar; y aunque me estanque en algún vacío, tengo la certeza que él estará ahí y yo para él.

- Hablando sola.

Feliz 2020.


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