Eran las 4:05 de la mañana, me levanté sin mayor problema, arreglé mis cosas y mi persona, salí hacia la Universidad como de costumbre cada mañana.
5:30 de la mañana, la universidad está demasiado desolada, caminé sin rumbo entre las facultades, matando el tiempo para ir al trabajo. Viendo cada zona, recordé tantas cosas con esa persona, recordé las platicas, nuestro comienzo, y nuestro final... Me mordí el labio inferior, salí corriendo al trabajo. Mis compañeros tratando de alegrarme entre risas y felicitaciones, recordé que estaba cumpliendo 23 años. Una tristeza me invadiò sin compasión, amarró mis pensamientos a un sin fin de recuerdos, melancólicamente me paseaba entre los pasillos, en recepción parecía una muerta sirviendo a cada contribuyente. Mis buenas amigas dibujaron entre viejos papeles grandes felicitaciones durante todo el día, sonreí todo lo que pude. Me estaba ahogando por dentro. Cada vez que podía entraba al baño a respirar profundamente y contener esas ganas de llorar. No era tan fuerte.
Al terminar la jornada, corrí por ser la primera en salir, busqué mi camino hacia la universidad nuevamente, esperando encontrar a mi pequeña conciencia, audaz y de corazón fuerte mi voz de la razón que me consuela con dureza y grandes porciones de ternura. Desahogué mis penas en ella, era la única que escuchaba mis condolencias, la única persona que me puede juzgar.
Aturdida de tantas risas y felicitaciones, caminé hacia uno de mis pocos refugios... Acostada en el césped, cerré mis ojos... Era mi primer cumpleaños sin su presencia. Cada vez es aún más difícil. Sé que él no me felicitará, sin embargo, muy dentro de mi desea que lo haga, recibir aunque sea unas dos palabras... Me derrumbé entre lágrimas y sollozos. Mi voz de la razón me dijo que era natural que estuviera de esa manera, ella sabia que yo me llegaría a dar cuenta de las cosas, de los errores y de las decisiones que tomé, me bastó un "te lo dije" para que rompiera en lágrimas aún más amargas, estaba frágil. Sigo frágil, en mi mente suenan las palabras "si tan solo"... Y son muy parecidas, al "hubiera", lastimosamente ninguna de esas dos cosas existen.
Me levanté del césped, sequé mis ojos, caminé hacia la facultad pensando en que todo esto pasará y que tardaré mucho en sanar y en dejar de recriminarme día a día.
Me pregunto si me extrañará tanto como yo a él, me da miedo preguntar porque el resentimiento y la decepción pueden dominarle más...
De camino a casa, pensando en las felicitaciones que esperaba de mis padres, me encontré con la noticia de que mi madre había denunciado a mi papá en Juzgado de Familia, por pura violencia psicológica. Mi hermana, mi pequeña hermana, sin meterse en nada, me decía que fuera hacia mi habitación. Mi poca tranquilidad luego de desahogarme se esfumaron tan pronto, un proceso judicial había comenzado; Y aunque en mi país para dar impulso procesal a los trámites es completamente tedioso, en casos familiar, todo pasa en un abrir y cerrar de ojos. Si me lo preguntan, No sé que pensar sobre la situación, al final mi madre se irá del país, mi hermana con ella, y mi padre posiblemente caerá en depresión a tal punto de querer quitarse la vida, y ya presenta síntomas, yo por mi parte en un cumulo de emociones, sentimientos y pensamientos, solo quiero un poquito de paz y no la logro encontrar.
Que bonito cumpleaños, destruida por joderme el corazón, mi vida familiar una basura, sin lograr concentrarme en la mis proyectos académicos y en el trabajo valiéndome por completo mi vida al ir a notificar a lugares que no debería de ir. A veces creo que la de los síntomas suicidas soy yo, pero eso ya es otro cuento.
Son las 9:48 de la noche, en mi habitación escribiendo versos de dolor, esperando sacar lo mejor de mi, y no logró concluir nada, buscando en mis libros algún poema que me de vida y solo encuentro a Carlos Ruiz Zafón un autor que tenemos en común con él... Sin poder leerle, guardo mi libro favorito "El Laberinto de los Espíritus", guardado en mi pequeño estante de libros, es uno de los que màs cuido, encuentro sus cartas y mi corazón se vuelve a romper, leo sus escritos y quedé muerta de tanto recordar... No puedo más, no soy valiente, no soy tan fuerte... Soy un fracaso. Escuchando "Your Guardian Angel- The Red Jumpsuit Apparatus" me acuesto esperando lo mejor para mañana. Quizá nada mejore pero habré dicho lo que tenía que decir por esta noche y aunque él no vuelva a leer mis versos, espero siga progresando como hasta ahora lo está haciendo, y que de quien se enamore, le ame más de lo yo le amo. Sigues mereciendo tanto.
Felices 23 a mi misma.
Gracias a mis amigos por sus buenos deseos.
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